martes, abril 04, 2006

EL PERFIL RELIGIOSO DE LOS CHILENOS

El domingo, en el Mercurio, aparecen los resultados de una encuesta acerca del perfil religioso de los chilenos: El 94,4% cree en un ser superior. Más del 80% declaró la religión como un elemento importante de su vida. De ellos el 64,7% es católico, un 13,8% es evangélico-protestante y un 6,3 son no creyentes.
De esos católicos, muchos declararon no estar de acuerdo con algunas políticas de la Iglesia. Más del 70% cree que se debería aprobar el divorcio (72,4%) y el uso de anticonceptivos (77,55).
Al hablar de la no observancia de estos creyentes, “más de la mitad de los consultados reconoce ir raramente o nunca al templo”, el artículo dice que “creer no siempre es hacer” y que “existe un divorcio evidente entre fe y práctica”.
En otro artículo del mismo diario, Joaquín Lavín dice respecto a la misma encuesta: “El síndrome del padre Gatica, que predica pero no practica, está muy presente”.

Lo primero que quiero resaltar de estos artículos, es que practicante u observante no tiene nada que ver con el síndrome del Padre Gatica. Ir o no ir a Misa o al Templo y seguir ciertos ritos, no tiene necesariamente que ser sinónimo de fe y práctica de esa fe. Predicar y practicar, más que a seguir ritos, se refiere a practicar y seguir efectivamente lo dicho por el Maestro Jesús, a creer y querer seguirlo y a identificarse con su persona, su hacer, sentir, pensar y decir. Lo cual, nos guste o no, cada vez es menos sinónimo a identificarse con la Iglesia.

¿Qué estará mostrando esta disociación entre fe e Iglesia? ¿Estará demostrando la dificultad de la santidad (¿....?), como dijo el Cardenal Errázuriz, simple comodidad o pereza, o estará reflejando un problema más de fondo?

Yo entiendo que la Iglesia quiera estar más allá de las mayorías y de los tiempos. Pero también debemos reconocer que el espíritu también actúa la comunidad de los fieles, ¡sobre todo en ella!, y no sólo en la jerarquía como se cree. Es difícil creer que hay todo un pueblo mayoritario equivocado y atraído sólo por sus intereses egoístas, frente a una jerarquía que sabe lo que es bueno para ese pueblo. Al revés, sería bueno aceptar que el pueblo generalmente siente y resiente lo que lo molesta e incomoda antes que las autoridades. Ha pasado en todas las revoluciones... todas.
La jerarquía tiene que oír la voz de la Iglesia, de los fieles. O corre el riesgo de quedarse sola, sin fieles o sin auditores. ¿Qué pasa que más del 70% no está de acuerdo? ¿Estaremos todos tan equivocados? Lo peor es que cada día aumentan más los equivocados.
Los fieles piden mayor libertad en materias como el matrimonio y la concepción, entre otras materias. Y la Iglesia no quiere escuchar y se aferra a sus verdades infalibles. ¿No estará viendo principios por sobre casos humanos? Por supuesto que el principio es pro matrimonio y pro vida, pero hay muchos casos que hacen difícil, si no imposible, esa intención. ¿No habrá que oír al ser humano por sobre la ley?
La ley está al servicio del hombre y no el hombre al servicio de la ley.

Yo sólo me pregunto qué siente la jerarquía al seguir atrincherada en sus principios inmutables… desoyendo el sentir y pensar del pueblo de Dios. ¿Tendrá que ser con revolución? En este caso la mayor revolución, y la más eficiente forma de protestar, es y está siendo el silencio, las Iglesias vacías y la disensión.
No creo que sea sólo falta de fe la razón de la falta de público, creo también es falta de sintonía, de representatividad, de empatía, de afecto. Los hombres de hoy no están dispuestos que otros, aunque sean sacerdotes, les digan a quien y cómo tienen que amar, ni que los amenacen con castigos eternos, ni que se les metan en sus actos sexuales, menos aquellos que supuestamente no saben de eso porque tienen otra vocación. Tal vez sería hora de más humildad y menos arrogancia, y que al menos oigan a los fieles, que son las víctimas de esos principios inmutables, y que constituyen la inmensa mayoría de la Iglesia. Sin la comunidad, la Iglesia pierde su razón de ser.

2 Comments:

Anonymous juanito said...

Hola Pilar, en relación a tu post, noticia de hoy en diario español: " en la última década ha bajado del 77 al 49% los jóvenes que se declaran religiosos en España".
Cabrían discutir muchas cuestiones acerca de sus causas, pero me temo es una tendencia general en europa occidental y que va en aumento.
Curioso que ésto no parece producirse en el mundo musulmán. Saludos.

12:25 PM  
Blogger Raúl Herrera L. said...

Pilar
Concuerdo 100% contigo, y creer que la gente es católica por que se declara católica puede ser una ceguera. normalmente nos cuesta desapegarnos de las etiquetas que alguna vez sentimos nuestra

8:56 AM  

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